El closet es para la ropa

Por Ignacio Dunand

Durante más de cien años Hollywood fue la cuna de grandes éxitos que, con el paso del tiempo, se transformaron en películas de culto y objetos de análisis para los estudiosos del séptimo arte. No obstante, ciertas temáticas de género, entre ellas el travestismo, dejaron una huella duradera en la historia del cine al quebrar los estereotipos impuestos a la sociedad estadounidense, incomodar al sistema y ganar un lugar en el corazón de las audiencias.

DNTIPF4GX5CAJP26GI4SWMF6DQ

“Las películas proveen historia. Nos enseñan modelos de cómo debe ser un hombre o una mujer”, sostiene el historiador de cine Richard Dyer en el documental “The celluloid closet” (1997), que propone un recorrido histórico por el tratamiento que la industria decidió darle a gays, lesbianas y travestis. Con una fuerte influencia en las personas, el cine de las décadas del ’20 y del ’30 introdujo a las “mariquitas”, casi siempre travestidos que buscaban generar risa o lastima en el público. Es decir, se trataba de objetos de burla que fomentaban la homofobia y tapaban a un colectivo social con ansías de ser representado.

Pese al contenido cliché que giraba en torno a las mariquitas, la etapa más oscura que atravesó la historia del cine llegó de la mano de la Iglesia Católica que, luego de numerosos intentos de prohibir estos largometrajes, en 1934 redactó la “Legión de la decencia”, programa de pasos que eliminaban de la pantalla grande a esta minoría para terminar con el material “perverso y obsceno” de las historias. Con Hollywood aprisionado, los directores tuvieron que ser más ingeniosos a la hora de introducir personajes LGTB en la pantalla.

En este contexto de censura surgió “Some like it hot” (1959), que cuenta la historia de dos músicos de jazz que trás presenciar un crimen deben camuflarse y adoptar identidades femeninas. Además de ser considerada una de las mejores comedias de todos los tiempos, la película protagonizada por Marilyn Monroe, Tony Curtis y Jack Lemmon se impuso a la “Legión de la decencia” cosechando elogios. “Para inspirarme pense en Grace Kelly”, declaró Tony Curtis, quien interpreta a Joe/Josephine, en una entrevista acerca de su rol femenino. “Some like it hot” desafió las reglas, volvió a instalar al travestismo como tema de debate y demostró que se pueden contar buenos relatos sin recurrir al sufrimiento o a las burlas.

las aventuras de priscilla 1.jpg

Más adelante y después de la abolición de la censura hollywoodense, hubo un largometraje que rompió las cadenas de lo ya conocido y se atrevió a adoptar un tono más transgresor: “The adventures of Priscilla, queen of the desert” (1994). La película protagonizada por Terrence Stamp cuenta las travesías de tres drag queens por el desierto australiano. Presentada como un musical, Priscilla no tuvo miedo de resultar extravagante y sensual, motivos por los cuales no pasó desapercibida por los críticos y la audiencia, ganandose un lugar en la cultura pop de los ’90.

Estos fueron tan solo 2 de los más llamativos trabajos que le hicieron frente al modelo patriarcal y machista del cine yankee y triunfaron en su intento. Si bien los tiempos cambiaron y las mentalidades se abrieron, aún queda mucho para trabajar. De una cosa se puede estar seguro, la visibilidad se acrecentó y los tabúes están sobre la mesa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s