Entrevista a Sebastián Schjaer, director de La omisión

Por Ignacio Dunand

Luego de estrenarse mundialmente en la 68° Berlinale, llega la esperada ópera prima de Sebastián Schjaer, La omisión (2018). Schjaer cuenta con un historial interesante de cortos entre los que se encuentran Mañana todas las cosas (2013) y El pasado roto (2016, junto con Martín Morgenfed) y propone un viaje introspectivo por la vida de Paula, una madre que debe recaudar dinero para viajar a Canadá con su hija y su novio.

Detrás de su sonrisa afable se esconde un amante del cine ruso y las películas clásicas de Hollywood, que ya se encuentra trabajando en su próximo proyecto. ONtrend dialogó con el creador de La omisión, un largometraje tan inquietante como cautivador.

_MG_5473_Color (1).jpg

¿Cómo surgió la idea para hacer la película?

Toda la película surgió a partir de una foto que encontré en Internet. Una chica, con una campera amarilla, con la capucha puesta y cruzando una ruta llena de nieve. A raíz de esa imagen pregnante aparecieron los puntos más importantes para desarrollar La omisión, el espacio y el personaje de Paula. En relación al espacio, se terminó de completar una vez que fui a Ushuaia, a instancias de Melanie Schapiro (productora), que siempre imaginó a la película en ese escenario. En el momento en que pisé la ciudad, supe que era el lugar indicado para filmar. El otro punto importante fue la construcción del personaje de Paula. Al momento de ver la foto de la chica encapuchada, me interesé en llegar hasta ella y narrar en torno a su persona, sin ningún tipo de certeza preconcebida.

De esta forma, construir la película fue como tirar de un hilo que desenvuelva a Paula, quitarle capas hasta llegar a su corazón. Fue un proceso que se cocinó a fuego lento. Haber encontrado esa foto despertó en mí las ganas de hacer un largometraje. Un proceso de 5 años de trabajo que tuvo su punto de inflexión con mi llegada a Ushuaia.

¿Qué tiene de especial Ushuaia para haberla elevado al lugar soñado de producción?

Para empezar, es muy difícil llegar ahí y la lejanía ya anticipaba complicaciones. Igual, una vez que me instalé allá tuve la sensación de que era el lugar ideal para la película, le aportaba muchas más aristas y complejidades a Paula. Es una ciudad muy especial por muchos motivos: al ser una isla, te encontrás apartado y eso genera un clima único entre los habitantes que conviven ahí. A diferencia de otros territorios del sur, Ushuaia no es solo una linda postal sino que tiene una actividad industrial muy fuerte y eso le suma densidad al paisaje. Por último, muchos de los que llegan a la ciudad lo hacen para escapar de algo o alguien y esto la transforma en un refugio. Es difícil escapar de Ushuaia.

Filmar en el sur tiene sus complejidades. ¿Previniste dificultades climáticas que pudiesen entorpecer el desarrollo de La omisión?

Llegamos con una parte del equipo días previos al inicio del rodaje, y lo primero que nos anunciaron fue que era el primer año de muchos que no esperaban que nevara en la ciudad, lo que ocasiona que el turismo permanezca en suspenso. Con esta atmósfera tensa, dos días antes de arrancar se largó una tormenta descomunal que nos salvó.

Pasar 10 o 12 horas filmando en la intemperie y con un frío muy duro genera tensiones entre un equipo de trabajo. Pusimos el pecho por la película y creo que un poco de esa energía se pudo transmitir.

Sebastiaěn Schjaer - Rodaje La omisioěn

¿Esperabas una respuesta tan positiva en el marco del Berlinale?

Para nada. Nunca había participado en el festival y me pareció de una dimensión enorme con muchísimas películas. Al principio, fue un poco loco romper con la intimidad que había construido con la película y proyectarla para una audiencia. La experiencia de estar una hora y media en el mundo de Paula me parece increíble.

Creo que la ciudad espera con ansías el festival para nutrirse del cine y en ese sentido son muy abiertos en recibir producciones argentinas o de otros países. Y “La omisión” es una película para estar abierto a la realidad que te propone, y no juzgarla.

En algunos comentarios remarcas que tu ópera prima es ideal para ver en un cine. ¿Aspiras a llegar al circuito comercial?

En el cine se genera una comunión entre la película y una comunidad de espectadores, sin importar que lo independiente o no de la producción. En este caso, la escala de salas que la van a proyectar es más contenida y orientada a espacios donde sabemos que va gente interesada en cierto tipo de estrenos. Más allá de eso, considero que tiene un modo de provocar al espectador que podría llegar a conquistar a más personas. También aspiro a que muchos prejuicios que tiene el cine con la figura de la mujer puedan ser puestos en tela de juicio en la película. Me gustaría que la vieran aun sabiendo que a algunos puede no gustarle. Creo que vale la pena.

Mencionaste la representación de la mujer en el cine y La omisión se sostiene con la figura de Paula y sus capas a desentrañar, ¿la considerás una película contemporánea y feminista?

Contemporánea, sí. Feminista, no lo sé. No me gusta ponerme en el rol de hombre sabedor de todas las verdades de las mujeres. La película es también producto del trabajo de muchas compañeras en el equipo. Creo que la construcción del personaje de Paula se enmarca en un contexto donde la lucha feminista está intentando conquistar territorios que estaban naturalizados por la sociedad. Algunos de esos territorios están cuestionados en “La omisión” como el rol de la madre. Hay una porción de personas que rápidamente la van a juzgar y con eso me interesaba trabajar. Paula es un personaje fuerte y duro que tiene que atravesar un proceso doloroso para diferenciarse de las normas que le impone la sociedad por ser mujer.

¿Considerás que las plataformas on demand de estos últimos años han quebrado el hábito de ir al cine?

Fellini tenía un comentario para esto que a mí me gusta mucho, decía que cuando uno va al cine tiene que salir de la casa, atravesar la ciudad, hacer una fila, pagar una entrada, sentarse en un lugar y convivir con otra gente para ver una película. Todo este rito se rompe si la ves desde tu casa, cómodo y en pantuflas. Estas plataformas le hacen mucho daño al cine porque propone las cosas que hay que ver y excluye películas que realmente tienen un valor incondicional.

  • Podes ver La omisión en la Sala Leopoldo Lugones y en el MALBA.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s