El Cartógrafo: un mapa de ausencias

Por María Singla

Un mapa de ausencia es aquel que marca en el terreno aquellas cosas que ya no están. Lo más difícil de plasmar en el espacio es el tiempo. Las referencias se posan sobre casas que ahora son negocios con vitrinas gigantes. Los que antes eran teatros, ahora son centrales de las grandes compañías del mundo. En donde estaban los muros del Gueto de Varsovia ya no hay nada. Mejor dicho: queda el vacío, la ausencia.

Blanca (Elena Roger) se muda junto a su esposo (Gustavo Pardi), un diplomático de la embajada española, a la Varsovia del nuevo milenio. Atraída por una sinagoga que logró sobrevivir a la invasión alemana, y a partir de unas fotos exhibidas allí, se propone reconstruir los pasos de los que modificaron la ciudad, no con sus acciones sino desde su lugar vacío.

En paralelo, en el mismo espacio pero en distintos siglos, el cartógrafo del gueto (Mario Alarcón) confecciona con su nieta (Jazmín Diz) un mapa de la jaula que los encierra, del territorio que es siempre el mismo pero cada vez más chico y siniestro. ¿Qué es lo que quieren mostrar del barrio judío en plena guerra? ¿Qué prefieren ocultar? “Un mapa siempre es la respuesta a una pregunta que el cartógrafo se ha hecho”, repiten abuelo y nieta, que aprenden, al unísono, los modos de mirar del otro.

La niña, con las piernas fuertes y la curiosidad propia de la juventud, peina el gueto con avidez y descubre qué es lo que su mapa debe señalar; lo que verdaderamente está transformando su ciudad son los que faltan.

Blanca intuitivamente entiende que el ritmo de Varsovia late alrededor de huecos. La recorre visitando expertos en los museos, anticuarios, religiosos de los templos que sobrevivieron (Horacio Acosta), buscando pruebas de la existencia del cartógrafo y su nieta. Al igual que ellos, la vida de su familia se sostiene alrededor de alguien que falta.

Finalmente, las mujeres convergen en el mismo tiempo y espacio. La cartógrafa, ya anciana (Ana Yovino) ve en Blanca la misma avidez y curiosidad para mirar el horizonte y ver más allá de superficie, la importancia de la información sobre el terreno. Luego de defender sus mapas de las ediciones propagandísticas del partido comunista y de pasar varias temporadas presa -un cartógrafo nunca es neutral-, Débora sólo hace mapas útiles, que alivian de forma práctica los horrores del mundo que parecen no agotarse nunca. Mapas para escapar de Sarajevo en los ’90 o para huír de África hacia futuros más prometedores.

Pero Blanca no tiene hacia dónde ir. Debe erigirse sobre sus propias ausencias, como Varsovia. Entonces, Débora se toma un tiempo para compartir sus modos de mirar con esta desconocida. La anciana vuelca su experiencia sobre una improvisada aprendiz, como lo hizo su abuelo 60 años antes.

Su relato abre las puertas de una nueva dimensión de la ciudad que comprime en una sola el gueto, el esplendor comunista y la del mundo globalizado. Blanca debe superar el desafío y plasmar en el mapa el tiempo impasible, que ha dejado por doquier un reguero de ausencias.

Ficha técnica: EL CARTÓGRAFO

  • Autor: Juan Mayorga
  • Dirección: Laura Yusem
  • Elenco: Elena Roger, Mario Alarcón, Horacio Acosta, Gustavo Pardi, Ana Yovino, Jazmín Diz
  • Asistencia de escenografía y vestuario: Mariela Solari
  • Asistencia técnica: Emanuel Biaggini
  • Dramaturgista: Julián Ezquerra
  • Música original y diseño sonoro: Cecilia Candia
  • Iluminación: Jorge Pastorino
  • Escenografía y vestuario: Graciela Galán
  • Dirección general: Laura Yusem

Miércoles a domingos, 20.30 hs. Sala Cunill Cabanellas, Teatro San Martín.

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