La noche mágica: regreso del cine argentino

Por Agostina Vicente

Llegó La noche mágica, la primera película argentina en estrenarse después del regreso de los cines en todo el país. La ópera prima de Gastón Portal combina, en 98 minutos, comedia, thriller y drama.

En Nochebuena, Kira (Natalia Oreiro) está en su casa con su amante, Cachete (Pablo Rago). Como su marido, Juan (Esteban Bigliardi), llega temprano, Cachete debe escapar por la ventana. Allí se encuentra con Nicola (Diego Peretti), un delincuente que aguardaba el momento exacto para irrumpir en la vivienda. Este lo obliga a formar parte del robo y le tapa la cara para que no lo reconozcan. Así comienza una historia que pareciera ser sólo una comedia con tintes de policial pero que, a medida que avanza, se desdobla como algo mucho más profundo.

Cuando el ladrón descubre que en la casa no están solamente el matrimonio y el amante se produce el primer quiebre de la trama. Nicola va en busca de Alicia (Isabella Palópoli), la pequeña hija de Kira y Juan, que estaba durmiendo en su habitación. Cuando lo ve, vestido de rojo y con barba blanca, la niña lo confunde con Papá Noel y le extiende una lista de deseos que el ladrón, enternecido, se determina a cumplir.

La lista de deseos incluye cosas sencillas e infantiles como “cambiar los muñecos del pesebre”, hasta pedidos más profundos como “pasar Navidad en familia”. En divertidas secuencias, el falso Papá Noel trabaja para mantener la ilusión de la nena, sin descuidar al resto de la familia, secuestrada en el cuarto principal.

La actuación de Palópoli es sumamente destacable. Pese a su corta edad, logra construir una Alicia que se muestra distante e incapaz de comunicarse con sus padres y, simultáneamente, charlatana e inocente frente al supuesto Papá Noel. Logra una gran química con el personaje de Peretti, que contribuye a que el espectador empatice con el ladrón.

En línea con esta empatía, la película nos muestra que a veces el peligro está dentro de la casa, aunque las apariencias quieran demostrar lo contrario. Así, el verdadero villano no es el ladrón -como podría presuponerse-, sino alguien menos evidente pero aún así más nocivo.

Juan, el padre de la familia, se presenta como un coleccionista de arte que cuida con recelo sus obras. Además, es excesivamente sobreprotector con su hija, a quien no deja jugar en el living por considerar que las instalaciones allí son muy peligrosas. A medida que la trama avanza, comenzamos a ver con claridad la verdadera cara oculta del personaje: una cara siniestra, machista, violenta, enferma. La evolución de este personaje se condice con la mirada de su mujer, Kira, que es testigo de cómo se cae el velo de esa persona a la que tanto amó.

El director juega con la variedad de sentimientos de los personajes y con sus distintos puntos de vista para construir el relato. Es posible acceder principalmente a los pensamientos y la visión de Kira, que evoca constantemente un recuerdo que se llena de detalles a medida que avanza la historia. Así, se obtiene una mirada crítica acerca de los vínculos, de la violencia y de la forma en que las apariencias y las construcciones en torno al “deber ser” engañan.

En la historia, Nicola hace alusión a que el tiempo es relativo y que pasa con mayor o menor lentitud de acuerdo a quien lo percibe. El espectador puede notarlo en el filme ya que se puede apreciar tanto momentos sumamente densos (quizás demasiados) como otros que fluyen a gran velocidad. El director logra combinar ambos ritmos alternando las escenas en las distintas habitaciones de la casa (que funciona como única locación). Dentro del cuarto principal -en el que Kira, Juan y Cachete están secuestrados-, el tiempo parece estar condensado y cada segundo es eterno; mientras tanto, en otras partes de la casa, fluye con la inocencia y el juego.

Si bien hay momentos confusos en los que la trama parece no ir para ningún lado, en general se sostiene gracias al gran pilar de los personajes (en particular, Alicia y Nicola). El siniestro giro del final tira por tierra cualquier intento por empatizar con el personaje que oculta el peor secreto y, a la vez, nos permite conectar puntos difusos que son esparcidos a lo largo del argumento.

Sin dudas, esta película es una apuesta diferente a la que vale la pena darle una oportunidad.

2 comentarios

  1. Esta descripción es lo más!!! Te invita a no pasar ni un minuto más sin mirar la peli!!! Gracias por mantener a tus seguidores tan entusiasmados disfrutando del color de tus palabras Agos!!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s