Nomadland: entre la ficción y la realidad

Por Agostina Vicente

Nomadland, protagonizada por Frances McDormand, es una de las candidatas a llevarse el codiciado Oscar a Mejor Película. Pone la mirada en el mundo de la gente nómada, que vive en caravanas sin destino fijo e intenta sobrevivir con empleos temporales. Pese a tener distintas edades y clases sociales, a muchos de ellos los une el ser víctimas de una crisis económica que los desplazó de la sociedad y los volvió outsiders.

La crisis que golpeó a Estados Unidos a partir del año 2008 constituye el escenario del filme, pero la propuesta es más profunda. No se trata únicamente de retratar los vestigios del colapso económico, sino que también se muestra una filosofía de vida diferente; una forma de entender la vida y la adversidad que se aleja de lo que habitualmente muestran las películas hollywoodenses. 

El film está propuesto como un híbrido entre ficción y documental. El guión está basado en el libro Nomadland: Surviving America in the Twenty-First Century, de la periodista estadounidense Jessica Bruder. La directora hace uso de los testimonios en primera persona y los primeros planos para dar la sensación de capturar la realidad, de volverse espejo de ella.

Se trata del tercer largometraje de la directora china-estadounidense Chloé Zhao. Al igual que en sus trabajos anteriores, utiliza actores no profesionales para enfatizar la verosimilitud de su relato. Si bien en este filme el protagonismo lo tiene McDormand, lo cierto es que logra mimetizarse tanto con su personaje que el espectador fácilmente olvida que se trata de una actriz de renombre.

La impecable actuación de Frances McDormand es uno de los puntos fuertes de Nomadland. Fern, su personaje, es una mujer que no tiene nada más que perder porque ya lo ha perdido todo: su esposo murió, la empresa en la que trabajaba cerró y el pueblo en el que vivía quedó abandonado. Sin embargo, aporta luz donde quiera que va y los vínculos que genera en el camino construyen quien es más allá de su pasado.

No hay en Nomadland juicios de valor sobre la protagonista. Fern no es heroína ni villana, no es un personaje que busque compasión, es solo una persona con sus matices que ansía su libertad y que encuentra mucho más en el camino.

La resiliencia, la solidaridad y el compañerismo son explorados en esta película. Lejos de juzgar este modo de vida, propone un acercamiento a los deseos más profundos de estos “ciudadanos de ninguna parte”. Así, nos presenta a Linda May, a Swankie, a Dave y a todos los demás personajes con los que Fern interactúa a lo largo de su viaje. La experiencia con la pérdida (material, emocional o ambas) y el espíritu aventurero son los puntos que unen a la comunidad nómade del film, que no duda en apoyar y aconsejar a quienes -por algún u otro motivo- deciden optar por este tipo de vida.

La historia acompaña a Fern en su viaje pero también logra que el espectador se transporte con ella. La belleza del paisaje es explorada en su inmensidad y diversidad; y contrastada con las construcciones de cemento de la civilización, en una muestra de que se puede ir más allá, de que existe vida fuera de los muros. 

Nomadland fue una de las mayores ganadoras en las últimas ceremonias de premiación (Critics Choice Awards, Golden Globes, Directors Guild Awards). Gracias a esto, se perfila como una de las grandes candidatas a terminar la noche del 25 de abril con el Oscar a Mejor Película. Y tiene con qué.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s