Rafa, su papá y yo: historia de una familia

Por Daniela Benemio López

Cámara en mano, una tarea que cumplir: retratar a un personaje. Sin saber por qué, elige a su padre para desarrollar un proyecto que cuente su historia en 10 minutos. Pero hay mucho más que compartir, por lo que se transforman en 72 minutos de una sumersión cada vez más profunda en las aguas íntimas del vínculo padre – hijo. Un proyecto universitario que vincula a la familia más allá de las fronteras y a la historia más allá del tiempo.

Se trata, sin dudas, de un trabajo catártico; la liberación de lo que durante muchos años se sintió, pero no pudo manifestarse, es palpable. Invisible, casi sin querer, se hace cada vez más presente en el documental que debía retratar a su padre pero que termina siendo muestra de una historia familiar que parece repetirse. Es que la sensación de abandono paternal es una constante: Jaime, papá de Rafa, se trasladó a Estados Unidos con su última esposa y jamás volvió a tener contacto con él; y Rafa, papá de Sebastián, dejó la Argentina por temas laborales durante la primera infancia de su hijo. Pese al contacto y a las vacaciones juntos, su marcada ausencia física dejaría su huella en quien alguna vez no pudo ponerlo en palabras, pero que ahora tiene el medio para exteriorizarlo.

Un viaje a Perú, lugar de origen de los Muro, logra unir (de manera más metafórica que física) las tres generaciones. Pero también muestra cada vez con más claridad que no puede seguir negándose la importancia que tiene para Sebas la ausencia de Rafa durante 7 años. Sí, el proyecto iba a ser sobre Rafa, pero es mucho sobre Sebas. Es sobre un vínculo que tuvo intermitencias, que nunca pudo resumirse con un “papá”, pero que siempre trató de sostenerse, afianzarse y quizás hasta expandirse, y que ahora busca aclarar esas sombras.

A quien sí pudo llamar papá es a Miguel, el esposo de Fabiana, su mamá. Pero aparece un nuevo vínculo intermitente cuando se divorcian. Ahora sólo hablan unas pocas veces al año y lo llama “Micky”.

Con todo esto, estamos ante un film que logra vehiculizar las emociones y generar empatía en la audiencia. El recurso de la cámara en mano y el formato reality elegidos por Sebastián Muro permiten tener la experiencia de ser uno más en la interna familiar, donde el tema principal, a veces evidente y otras veces soslayado, es la paternidad. Los videos y las imágenes de archivo ayudan a reconstruir la historia más allá de las palabras, además de ser un buen soporte (y necesario) para el formato documental. Las situaciones elegidas para contar la historia tienen peso y condensan relaciones, personalidades y experiencias vividas. Quien haya atravesado situaciones similares logrará hacerse eco de esta producción que estuvo a cargo de Andrew Sala.

Rafa, su papá y yo puede verse ingresando en “SALA DE CINE VIRTUAL”, dentro de la web http://www.puentesdecine.com. Hacerlo es muy sencillo: en el Inicio (Home) del cine virtual hay que hacer click en el film y luego en “Ver película”. Recordá que debés tener cuenta en la plataforma. El precio de la entrada de $160 y puede abonarse vía Mercado Pago, tarjeta de débito o de crédito. La entrada para ver la película tiene una duración de 24 horas. ¡Que la disfrutes!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s